Miles de devotos que participaron en el Pase del Niño Viajero de Cuenca, disfrutaron de chicha y pan que fueron ofrecidos gratuitamente por familias generosas, que cada año entregan este alimento como ofrenda de cariño al Niño Jesús.
La familia Poveda Pulla preparó para este año, diez mil litros de chicha y miles de panes. El acto de bendición se cumplió el domingo 21 de diciembre en su vivienda. Monseñor Marcos Pérez, Arzobispo de Cuenca, realizó la bendición de estos alimentos. La chicha estuvo lista días antes de la bendición. Le acompañaron Mons. Fernando Ortega, Obispo Auxiliar, y los presbíteros Pablo Mogrovejo y Danilo Barragán.
Al acto asistieron cientos de fieles. La banda de música de la Policía Nacional animó a los presentes, entonando villancicos. La pastoral del Niño Viajero ofreció por primera vez su danza.
En el proceso de elaboración de la chicha, participaron los miembros de la familia Poveda Pulla. Al final los presentes disfrutaron de la chicha, el pan y un compartir fraterno.
Para Monseñor Marcos Pérez, este acto representa el llamado a entregar y compartir lo que hemos recibido de Dios. Invitó a los presentes a preparar el cuerpo y el espíritu para recibir a Cristo en nuestro corazón.
“Que la fe se convierta en obras y en compromiso para con nuestros hermanos. No existe Navidad si no somos capaces de dar lo que hemos recibido de Dios, tal como hizo Él cuando vino al mundo y se entregó para nuestra salvación”, expresó Monseñor Marcos.


































































