En una parroquia eclesiástica todos gozan de igualdad para sus deberes y derechos y queda excluida toda discriminación por su condición social, económica, grados de educación, formas de espiritualidad, etc.
El miércoles 30 de noviembre de 2026, se llevó a cabo la Asamblea del Clero, en la Casa de Convivencias “Santo Hermano Miguel”, ubicada en el sector de Monay. Para este encuentro fraterno fueron convocados por Monseñor Marcos Pérez, Arzobispo de Cuenca, los sacerdotes y diáconos de la Arquidiócesis de Cuenca.
El tema de formación preparado para esta ocasión fue: “Iglesia cercana: La parroquia y la comunidad de fieles”, y estuvo a cargo del Padre Rigoberto Jara, Vicario Episcopal de la Natividad de María. De la primera parte de su exposición extractamos algunos datos:
El Padre Rigoberto recordó que, según la definición del Derecho Canónico, “La diócesis es una porción del pueblo de Dios, cuyo cuidado pastoral se encomienda al Obispo con la cooperación del presbiterio, de manera que, unida a su pastor y congregada por él en el Espíritu Santo mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia particular, en la cual verdaderamente está presente y actúa la Iglesia de Cristo una, santa, católica y apostólica” (c. 369; CD 11).
De igual manera, recordó también que “la parroquia es una determinada comunidad de fieles constituida de modo estable en la Iglesia particular, cuya cura pastoral, bajo la autoridad del Obispo diocesano, se encomienda a un párroco, como su pastor propio (515 § 1); y, que “Como regla general, la parroquia ha de ser territorial, es decir, ha de comprender a todos los fieles de un territorio determinado…” (c. 518).
El Padre Rigoberto destacó que hace falta especificar elementos importantes de la parroquia, tales como:
1. Es una comunidad de fieles cristianos. Está formada por los bautizados y están en plena comunión con la Iglesia (cf. cc. 203 -204). Quienes no cumplen estos requisitos no forman parte de la parroquia.
2. Communio significa una interacción dinámica entre varias personas unidas bajo un mismo pastor, frente al término portio que expresa un hecho físico estático.
3. Territorial. La única condición necesaria y suficiente para pertenecer a la parroquia es tener su domicilio dentro de los límites parroquiales (cf. cc. 102-107; 372). Esto genera una igualdad absoluta para sus deberes y derechos en la parroquia… La parroquia es una comunidad abierta a todos, es “católica”.


































































