Home > Mensajes del Pastor

Mensaje Pastoral de Monseñor Marcos Pérez, Arzobispo de Cuenca

¿EN QUIEN CREER?

¿EN QUIEN CREER?

Cuando se deja de creer en las personas o instituciones, se genera un ambiente de sospecha y decepción. Nada raro que, en estas condiciones, el caos no se haga esperar.

Cuán importante es entonces saber creer en sí mismo, en los otros y, para los creyentes, en Dios.

Creer en sí mismo significa ser consciente de las capacidades y posibilidades, como también de los límites y dificultades. Es el punto de partida para proyectarse y buscar los medios necesarios en orden a alcanzar las metas propuestas.

Creer en los demás es confiar en lo que nos dicen y prometen sin ver los resultados. Esta manera de creer, sin embargo, se nutre de su conocimiento y veracidad. Es lo que se conoce como autoridad científica y ética. Pero creer no solo es un acto de la razón, sino también una decisión y un compromiso.

Creer en Cristo, desde el punto de vista de San Juan, se desarrolla en tres etapas, sin excluirse por supuesto: ver-creer, creer-ver, no ver-creer.

a) Ver y creer

Más de una vez decimos: “Yo soy como Santo Tomas: si no veo, no creo”.

Los signos que realiza Jesús tienen como finalidad que las personas que las ven, crean en él. El punto de partida es la evidencia y la meta creer en él. Esto sucede, por ejemplo, en las bodas Caná: Las personas ven el agua transformada en vino y creen en Jesús. De la evidencia dan el salto al poder y a la bondad del que las realicen. (Cfr. Jn 2, 11)

b) Creer y ver

En un segundo momento los verbos se invierten. Si tú crees, verás cosas extraordinarias. Los sueños preceden a las grandes realizaciones. Este momento lo vive Jesús cuando se encuentra con Martha y ella le dice: si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Jesús le responde: yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí aunque haya muerto vivirá. ¿Crees esto? Martha le contesta sí creo, pero resucitará al final de los tiempos. Pero Jesús le dice: ven y verás. (Cfr. Jn 11, 25-27)

c) No ver y creer

Este es el momento culminante del proceso de creer. No hay ninguna evidencia ni proyecto para creer; se trata de creer en su persona y de abrirse a lo sorprendente de la vida. “… dichosos los que creen sin haber visto”. (Jn 20, 29). No se trata de una fe ciega o un acto de irracionalidad. Es apostar por una persona concreta aunque no se vea nada más allá del presente.

Ver para creer, creer para ver y no ver para creer: Un itinerario que lo podemos recorrer también en nuestra vida cotidiana. Ver para creer: las obras preceden la credibilidad de las personas. Creer para ver: los sueños nos ayudan a proseguir adelante. No ver y creer es la máxima expresión de una fe madura en Cristo.

Más Mensajes del Pastor

Vamos con María al encuentro con Jesús

Monaguillos, llamados por Cristo para servir

La cruz nos recuerda nuestra necesidad de conversión.

El diálogo constante entre Dios y el hombre

Este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la Paz

Pascua de Resurrección: triunfo del bien y la justicia

Consejos del Pastor a los dos nuevos sacerdotes

María se desconcertó al escuchar las palabras del Ángel.

Educar es evangelizar y evangelizar es sembrar virtudes.

La Cuaresma como tiempo de conversión

Un tiempo fuerte de Evangelización

Dimensión social de la compasión

La Visita Pastoral: tiempo de evangelización.

La corrección fraterna en nuestra vida

La formación de los formadores debe ser una de las prioridades

La formación de los formadores debe ser una de las prioridades.

La fiesta, dimensión esencial de la vida familiar

Solemnidad de la Inmaculada Concepción, patrona de nuestra Arquidiócesis

Testigos de la pobreza evangélica

Expresividad y funcionalidad de la iglesia

El verdadero templo cristiano es el Cuerpo de Cristo.

Monseñor Ernesto Álvarez, II Arzobispo de Cuenca

Fiesta de la santidad latinoamericana

Dilexi te: el servicio a los pobres

Quien ama de verdad trabaja por la paz

San Francisco de Asís y su compromiso social

Soñamos con un Ecuador de equidad y desarrollo

La música en la liturgia no es un elemento ornamental

Jamás podemos olvidar la centralidad de Jesucristo.

Predicar con fidelidad el Evangelio

Alejandro Labaka e Inés Arango: Testigos del Evangelio en la Amazonía

Educación: amor y responsabilidad

La ancianidad es tiempo de bendición y de gracia

Educación en el cuidado de la creación

Profetas y constructores de un mundo nuevo

Con espíritu misionero salgamos a buscar las ovejas del Señor.

Pilares de la acción misionera de la Iglesia

La Familia, guiada por el Espíritu Santo