Home > Mensajes del Pastor

Mensaje Pastoral de Monseñor Marcos Pérez, Arzobispo de Cuenca

EL MAL ES CONSECUENCIA DE LA FUERZA DESTRUCTIVA DEL PECADO

EL MAL ES CONSECUENCIA DE LA FUERZA DESTRUCTIVA DEL PECADO

Al ver hoy tanto mal en el mundo, como la muerte de los inocentes en el vientre de sus madres, el maltrato y la violencia contra la mujer, la injusticia, el crimen y destrucción de la vida de muchos jóvenes a causa de las drogas, experimentamos la fuerza destructiva del pecado social y también del pecado personal que nos esclaviza y aparta de Dios.
“Efectivamente, cuando no vivimos como hijos de Dios, a menudo tenemos comportamientos destructivos hacia el prójimo y las demás criaturas -y también hacia nosotros mismos-, al considerar, más o menos conscientemente, que podemos usarlos como nos plazca. Entonces, domina la intemperancia y eso lleva a un estilo de vida que viola los límites que nuestra condición humana y la naturaleza nos piden respetar, y se siguen los deseos incontrolados que en el libro de la Sabiduría se atribuyen a los impíos, o sea a quienes no tienen a Dios como punto de referencia de sus acciones, ni una esperanza para el futuro” (P. Francisco, Mensaje de Cuaresma 2019).
Al romper nuestra comunión con Dios, dañamos también la armoniosa relación con nuestro prójimo y con el medio ambiente. Las familias se destruyen ante la dolorosa realidad de la infidelidad, perdemos una excelente amistad por falta de sinceridad y transparencia, por unas cuantas monedas vendemos a nuestro hermano o caemos en el escándalo de la corrupción. Todo es consecuencia de nuestro rechazo a Dios.
La apostasía abierta o camuflada está de moda. Algunos, llenos de soberbia, rechazan a Dios por un acto formal y lo vociferan a pleno pulmón; otros no lo dicen, pero su corazón está lejos de Él porque no lo invocan ni lo respetan. Nosotros creemos estar libres de este flagelo, pero hace tiempo que dejamos de luchar contra nuestros vicios, llevamos una religión de ritos y apariencia, terminando en el tremendo pecado de la hipocresía, siempre condenado por Jesús. Se trata del pecado que lleva al hombre a considerarse el dios de la creación, a sentirse su dueño absoluto y a no usarla para el fin deseado por el Creador, sino para su propio interés.
Cuando se abandona la ley de Dios, la ley del amor, acaba triunfando la ley del más fuerte sobre el más débil. Entonces, tiene sentido hablar en nuestro tiempo de pecado, perdón, arrepentimiento y conversión. Que estos días de penitencia cuaresmal nos sirvan para hacer un buen examen de conciencia y descubrir que no todo va bien, que tenemos mucho por corregir y arrepentirnos. Así acudiremos con sinceridad al sacramento de la confesión, reconociendo que la única medicina que puede curarnos del poder destructivo del pecado es la misericordia de Dios.

Más Mensajes del Pastor

Este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la Paz

Pascua de Resurrección: triunfo del bien y la justicia

Consejos del Pastor a los dos nuevos sacerdotes

María se desconcertó al escuchar las palabras del Ángel.

Educar es evangelizar y evangelizar es sembrar virtudes.

La Cuaresma como tiempo de conversión

Un tiempo fuerte de Evangelización

Dimensión social de la compasión

La Visita Pastoral: tiempo de evangelización.

La corrección fraterna en nuestra vida

La formación de los formadores debe ser una de las prioridades

La formación de los formadores debe ser una de las prioridades.

La fiesta, dimensión esencial de la vida familiar

Solemnidad de la Inmaculada Concepción, patrona de nuestra Arquidiócesis

Testigos de la pobreza evangélica

Expresividad y funcionalidad de la iglesia

El verdadero templo cristiano es el Cuerpo de Cristo.

Monseñor Ernesto Álvarez, II Arzobispo de Cuenca

Fiesta de la santidad latinoamericana

Dilexi te: el servicio a los pobres

Quien ama de verdad trabaja por la paz

San Francisco de Asís y su compromiso social

Soñamos con un Ecuador de equidad y desarrollo

La música en la liturgia no es un elemento ornamental

Jamás podemos olvidar la centralidad de Jesucristo.

Predicar con fidelidad el Evangelio

Alejandro Labaka e Inés Arango: Testigos del Evangelio en la Amazonía

Educación: amor y responsabilidad

La ancianidad es tiempo de bendición y de gracia

Educación en el cuidado de la creación

Profetas y constructores de un mundo nuevo

Con espíritu misionero salgamos a buscar las ovejas del Señor.

Pilares de la acción misionera de la Iglesia

La Familia, guiada por el Espíritu Santo

LA FIESTA DEL SEPTENARIO EUCARÍSTICO

En la familia debemos experimentar la alegría del perdón.

Jubileo de las familias y el mensaje de San Juan Pablo II

León XIII y la Doctrina Social de la Iglesia

Busquemos a Cristo Resucitado en el camino de la vida

Con sonrisa amable, León XIV se presentó ante el mundo.