Home > Mensajes del Pastor

Mensaje Pastoral de Monseñor Marcos Pérez, Arzobispo de Cuenca

LA POTENCIA MISIONERA DE LA PIEDAD POPULAR

LA POTENCIA MISIONERA DE LA PIEDAD POPULAR

La piedad popular, purificada en sus motivaciones ajenas al mensaje cristiano y fundamentada en la persona de Cristo, en el culto a la Virgen María y a los santos, es un terreno muy propicio para la evangelización.

Estamos hablando de una verdadera espiritualidad encarnada en la cultura de los sencillos. No está vacía de contenidos, sino que los descubre y expresa más por la vía simbólica que por el uso de la razón instrumental. Es una manera legítima de vivir la fe, un modo de sentirse parte de la Iglesia, y una forma de ser misioneros; conlleva la gracia de la misionariedad, del salir de sí y del peregrinar. El pueblo fiel, iluminado por el Espíritu Santo, ha descubierto que el testimonio de su fe, expresada de forma sencilla, comprometida y alegre, es un medio eficaz para anunciar al Dios vivo, al que se hizo hombre y vino a compartir nuestras alegrías y tristezas. “El caminar juntos hacia los santuarios y el participar en otras manifestaciones de la piedad popular, también llevando a los hijos o invitando a otros, es en sí mismo un gesto evangelizador. ¡No coartemos ni pretendamos controlar esa fuerza misionera!” (Evangelii gaudium, 124). Caminando juntos, manifestamos que somos Iglesia misionera, una familia que está siempre en acción, compartiendo con los demás el tesoro de nuestra fe.

Esta fuerza misionera de la piedad popular se vive cada 24 de diciembre, cuando un río de gente llena nuestra ciudad, siguiendo al Hijo de María que pasa bendiciendo al pueblo. Las familias que participan se contagian de su ternura y comparten esta experiencia religiosa con sus hijos. Evangelizan a los suyos con gestos, cánticos y signos externos. Es una excelente catequesis sobre el Evangelio de la encarnación y de la infancia, es la mejor manera de decirles a nuestros hijos que Dios está con nosotros, que camina a nuestro lado, que se hace pobre con los pobres y nos invita a la solidaridad.

“Cada porción del Pueblo de Dios, al traducir en su vida el don de Dios según su genio propio, da testimonio de la fe recibida y la enriquece con nuevas expresiones que son elocuentes. Puede decirse que el pueblo se evangeliza continuamente a sí mismo. Aquí toma importancia la piedad popular, verdadera expresión de la acción misionera espontánea del Pueblo de Dios. Se trata de una realidad en permanente desarrollo, donde el Espíritu Santo es el agente principal” (Ídem., 122).

Más Mensajes del Pastor

El diálogo constante entre Dios y el hombre

Este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la Paz

Pascua de Resurrección: triunfo del bien y la justicia

Consejos del Pastor a los dos nuevos sacerdotes

María se desconcertó al escuchar las palabras del Ángel.

Educar es evangelizar y evangelizar es sembrar virtudes.

La Cuaresma como tiempo de conversión

Un tiempo fuerte de Evangelización

Dimensión social de la compasión

La Visita Pastoral: tiempo de evangelización.

La corrección fraterna en nuestra vida

La formación de los formadores debe ser una de las prioridades

La formación de los formadores debe ser una de las prioridades.

La fiesta, dimensión esencial de la vida familiar

Solemnidad de la Inmaculada Concepción, patrona de nuestra Arquidiócesis

Testigos de la pobreza evangélica

Expresividad y funcionalidad de la iglesia

El verdadero templo cristiano es el Cuerpo de Cristo.

Monseñor Ernesto Álvarez, II Arzobispo de Cuenca

Fiesta de la santidad latinoamericana

Dilexi te: el servicio a los pobres

Quien ama de verdad trabaja por la paz

San Francisco de Asís y su compromiso social

Soñamos con un Ecuador de equidad y desarrollo

La música en la liturgia no es un elemento ornamental

Jamás podemos olvidar la centralidad de Jesucristo.

Predicar con fidelidad el Evangelio

Alejandro Labaka e Inés Arango: Testigos del Evangelio en la Amazonía

Educación: amor y responsabilidad

La ancianidad es tiempo de bendición y de gracia

Educación en el cuidado de la creación

Profetas y constructores de un mundo nuevo

Con espíritu misionero salgamos a buscar las ovejas del Señor.

Pilares de la acción misionera de la Iglesia

La Familia, guiada por el Espíritu Santo

LA FIESTA DEL SEPTENARIO EUCARÍSTICO

En la familia debemos experimentar la alegría del perdón.

Jubileo de las familias y el mensaje de San Juan Pablo II

León XIII y la Doctrina Social de la Iglesia

Busquemos a Cristo Resucitado en el camino de la vida