Home > Mensajes del Pastor

Mensaje Pastoral de Monseñor Marcos Pérez, Arzobispo de Cuenca

El patrimonio religioso, testimonio de nuestra fe

El patrimonio religioso, testimonio de nuestra fe

El patrimonio espiritual, cultural y material de la Iglesia tiene una dimensión evangelizadora. Con independencia de la importancia cultural y económica que tiene el patrimonio de la Iglesia, debemos tener presente que su finalidad es esencialmente religiosa. “Este patrimonio, testigo siempre vivo de la conciencia religiosa del pueblo, con su finalidad primariamente religiosa y pastoral, es parte integrante del acervo cultural de la nación, y realiza su primero y más eminente servicio a la comunidad mediante el cumplimiento de su finalidad propia, que ha de ser debidamente preservada y promovida como le corresponde al derecho fundamental de la libertad religiosa” (Antonio Rouco).
El patrimonio de la Iglesia es todo un conjunto de bienes nacidos de un impulso teologal, nacidos al calor de la fe y para la gloria de Dios. Para entender el origen y significado de nuestros templos hay que considerar su finalidad eminentemente religiosa y el deseo de quienes los construyeron, convencidos de que Dios se merece lo mejor. Anunciar a Jesucristo es, pues, la razón última que acredita y legitima nuestro patrimonio religioso. Se necesita valentía, audacia, coraje, caridad pastoral y creatividad, según las normas de la Iglesia, en los responsables, párrocos o religiosos, para que esta finalidad se conserve.
La Constitución Sacrosanctum Concilium, del Concilio Vaticano II, establece la responsabilidad de los Obispos en la vigilancia para que los bienes, objetos sagrados y obras preciosas, dado que son ornato de la casa de Dios, no se vendan ni se dispersen (126), y en la formación de los artistas para que, cuando llevados por su ingenio desean glorificar a Dios en la santa Iglesia, recuerden siempre que su trabajo es una cierta imitación sagrada de Dios creador y que sus obras están destinadas al culto católico, a la edificación de los fieles y a su instrucción religiosa (127) y a la formación artística del clero (128).
Todo templo necesita un mantenimiento continuo, que implica un gasto permanente. Es responsabilidad del administrador (párroco o superior religioso) no dejar que se acumulen averías. El amor de Dios lleva a poner todo esfuerzo e involucrar a la comunidad para que la Casa de Dios se presente siempre limpia, bien pintada, sin goteras ni humedades, con todos los sistemas en perfecto funcionamiento, sin acumulación de basura en algún rincón, con un entorno bien cuidado.
Se han de cuidar especialmente los vasos sagrados y los ornamentos. Somos custodios de un gran patrimonio artístico por el que debemos velar. El Pastor debe procurar que las piezas de valor artístico sean tratadas con cuidado en su mantenimiento, siendo necesaria una inspección periódica por personas técnicas.
La restauración de monumentos antiguos viene regida hoy por un sentido de gran sobriedad. Son huellas de las generaciones pasadas y testimonio de sus aportaciones. Conviene que las restauraciones se hagan a tiempo, sobre todo cuando están en marcha procesos de rápido deterioro.
En Cuenca tenemos hermosas iglesias que debemos cuidar, dándoles mantenimiento continuo e involucrando a la comunidad. La educación en la fe nos lleva a descubrir que los espacios sagrados están destinados a actividades religiosas, porque son lugares dedicados a Dios.

Más Mensajes del Pastor

Este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la Paz

Pascua de Resurrección: triunfo del bien y la justicia

Consejos del Pastor a los dos nuevos sacerdotes

María se desconcertó al escuchar las palabras del Ángel.

Educar es evangelizar y evangelizar es sembrar virtudes.

La Cuaresma como tiempo de conversión

Un tiempo fuerte de Evangelización

Dimensión social de la compasión

La Visita Pastoral: tiempo de evangelización.

La corrección fraterna en nuestra vida

La formación de los formadores debe ser una de las prioridades

La formación de los formadores debe ser una de las prioridades.

La fiesta, dimensión esencial de la vida familiar

Solemnidad de la Inmaculada Concepción, patrona de nuestra Arquidiócesis

Testigos de la pobreza evangélica

Expresividad y funcionalidad de la iglesia

El verdadero templo cristiano es el Cuerpo de Cristo.

Monseñor Ernesto Álvarez, II Arzobispo de Cuenca

Fiesta de la santidad latinoamericana

Dilexi te: el servicio a los pobres

Quien ama de verdad trabaja por la paz

San Francisco de Asís y su compromiso social

Soñamos con un Ecuador de equidad y desarrollo

La música en la liturgia no es un elemento ornamental

Jamás podemos olvidar la centralidad de Jesucristo.

Predicar con fidelidad el Evangelio

Alejandro Labaka e Inés Arango: Testigos del Evangelio en la Amazonía

Educación: amor y responsabilidad

La ancianidad es tiempo de bendición y de gracia

Educación en el cuidado de la creación

Profetas y constructores de un mundo nuevo

Con espíritu misionero salgamos a buscar las ovejas del Señor.

Pilares de la acción misionera de la Iglesia

La Familia, guiada por el Espíritu Santo

LA FIESTA DEL SEPTENARIO EUCARÍSTICO

En la familia debemos experimentar la alegría del perdón.

Jubileo de las familias y el mensaje de San Juan Pablo II

León XIII y la Doctrina Social de la Iglesia

Busquemos a Cristo Resucitado en el camino de la vida

Con sonrisa amable, León XIV se presentó ante el mundo.